domingo, 5 de agosto de 2012

GINECOLOGIA Y OBSTETRICIA

Cuidados gineco-obstétricos durante la lactancia materna


La lactancia materna, es el regalo más importante de la madre a su hijo en su primera infancia, y de la cual ya se tiene evidencia, sobre los beneficios, físicos, bioquímicos y psicológicos, por lo que no queda ninguna duda de la importancia de tan valioso regalo.

Hay que resaltar, que la alimentación de la madre mucho antes del embarazo, durante el embarazo y en el periodo de la lactancia, es de suma importancia para que se de forma adecuada, ya que los micronutrientes y los macronutrientes que consuma la futura madre, son los pilares básicos para que la leche una vez la absorbido él bebe, le confiera todos los benéficos orgánicos y fisiológicos, resaltando siempre la importancia del amor y el afecto con que se hace este ritual.

Por otro lado los cuidados higiénicos de las manos, senos y el cuerpo maternos es mandatorio…Vamos ha empezar con unos Tips de higiene -palabra que no debe asustar ya que es una higiene muy sencilla, pero de gran importancia para hacer de la lactancia un momento especial:

  • Baño diario, con agua y jabón, de la preferencia de la madre.

  • La higiene es antes y después de lactar al bebe. No realizarse lavados muy fuertes en los senos y evita utilizar jabones, ya que en muchos casos suelen ser agresivos con la piel, y hacen que los pezones de agrieten.
  • Antes de lactar ten presenta que las manos deben estar limpias, y pasa un papel de celulosa o toalla húmeda por los pezones y las areolas.

  • Los pezones deben permanecer lo más seco posible, para ello utiliza protectores entre el pecho y el sujetador, para que empapen el posible goteo y cuando estén húmedos cámbiatelos.

  • Para prevenir grietas e incluso para cerrarlas -si estas apareciesen- se recomienda que luego de dar de mamar te saques una gota de leche, y te la extiendas sobre el pezón y areola de la mama.

  • Durante los primeros días las mamas están más sensibles y no tienen instaurado el hábito de la lactancia, por lo que te puedes aplicar unas gotas de aceite de oliva o ajonjolí, adaptarte unas pezoneras de cera de abeja, entre toma y toma (se compran en las farmacias).

  • La madre debe permanecer en reposo, por lo menos los 40 días del puerperio, propiamente. No debe realizar, trabajos que la deshidraten o agoten ya que su cuerpo esta en revitalización, generación y cambio, por lo que soy partidario de las costumbres de las abuelas como lo dice la medicina ayurveda. exponerse a cambio de temperatura a emociones, fuertes, a estrés, ansiedad no ayuda a que se fabrique un leche adecuada.

  • La alimentación de la madre debe ser rica en carbohidratos de alta calidad, proteínas, grasa, minerales y oligoelementos que son esenciales. Soy partidario de los soportes nutricionales.



El Centro de Medicina Alternativa MANDAARA te brindamos una orientación integral para que disfrutes esta experiencia y brindes a tus hijos lo mejor!

En la Semana Internacional de la Lactancia Materna (del 1ro al 7 de Agosto), MANDAARA felicita a todas las mamás que fomentan a través de la alimentación inicial, los vínculos afectivos, la confianza y el amor en sus hijos, garantizando en ellos una nutrición adecuada y las bases para su desarrollo. 


Dr. Iván Marenco Cure
Medico Gineco-Obstetra
Especialista en Medicinas Alternativas y farmacología vegetal
Medico Biológico.
www.medicinayurveda.com
http://www.medicinayurveda.com

GINECOLOGIA Y OBSTETRICIA

Lactancia Materna: una muestra de amor


“El embrión parece ser especialmente sensible a las adaptaciones inducidas por nutrientes en la expresión genética. De este modo, aquellos patrones o perfiles de expresión genética durante la fase embrionaria pueden persistir y condicionar los patrones de expresión en los adultos. Se postula la teoría de que los nutrientes pueden actuar en las fases tempranas de la vida reprogramando los efectos adversos en la vida adulta, dando lugar a riesgos para hipertensión, obesidad, resistencia a insulina (riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes)”

Nutr Clin Med
M. Aguilera Gómez y M. A. Calleja Hernández



La evolución en la medicina y en la nutrición biomolecular, solo nos recuerda lo importante de la nutrición de la mujer antes del embarazo, durante el mismo y en la época de la lactancia, para garantizar el desarrollo adecuado del nuevo ser. La leche materna es tan antigua como la humanidad, ha sido en muchas poblaciones el único recurso de alimentación de los lactantes, ha probado su eficacia a lo largo de generaciones.

  Algunas de sus grandes ventajas son:
·         Fácil digestión 
·         Alimento estéril
·         Método de alimentación infantil más seguro y saludable
·         Es económica 

·     Alimento inmunológico, previene infecciones, es  "la primera vacuna" que recibe el niño y que es capaz de protegerlo de un elevado número de infecciones frecuentes, que amenazan a éste durante el primer año de vida. Rev Cubana Pediatr v.67 n.2 Ciudad de la Habana Mayo-ago. 1995.

·  Los niños amamantados sobresalen en pruebas de desarrollo intelectual y motor, en comparación con los que no son amamantados. León-Cava, Natalia. Cuantificación de los Beneficios de la Lactancia Materna: Reseña de la Evidencia. Washington, D.C. OPS 2002.

·      Reducción del riesgo de enfermedad crónica
·     
    El inicio de la lactancia materna inmediatamente después del parto estimula la liberación de la oxitocina, una hormona que ayuda a contraer el útero, expele la placenta y reduce el sangrado de posparto. La lactancia materna retrasa además el regreso de la fertilidad, reduciendo de este modo la exposición a los riesgos de la salud materna asociados a cortos intervalos entre nacimientos.

UNA ADECUADA LACTANCIA MATERNA, EMPIEZA DESDE LA GESTACIÓN

Algunos estudios realizados sobre el tema de la nutrición de la madre y la calidad de leche, y en consecuencia, la nutrición del lactante, sugieren que la composición química de la leche no muestra diferencias significativas entre las madres con adecuado control alimentario y madres enflaquecidas, “porque el organismo busca los nutrientes que él bebe necesita”. (Eduardo Alath. Correlación entre estado nutricional materno, calidad de la lactancia y crecimiento del niño).

Los resultados de este estudio sugieren que las diferencias encontradas en el crecimiento de los niños de ambos grupos, dependen del volumen más que de la composición de la leche. Entonces, sería más importante para asegurar una lactancia exitosa el estado nutricional con que la madre inicia esta etapa, que la alimentación durante este periodo. En resumen: la naturaleza toma “prestado” del cuerpo de la madre, aquellos nutrientes que el bebé necesita, lo que nos recuerda, la importancia del estado nutricional de la madre desde el inicio del embarazo, para garantizar un adecuado desarrollo del embrión, del feto y del recién nacido.


DRA. Sandra MILENA GALVIS
MEDICO CIRUJANO
ESP. MEDICINA ALTERNATIVA Y FARMACOLOGÍA VEGETAL
ESP. MEDICINA Ayurveda
Asp. Magister NUTRICIÓN Y ALIMENTACIÓN 

viernes, 3 de agosto de 2012

PROGRAMAS EMPRESARIALES

Fomentando la Salud Integral

Programa de Bienestar 

Institucional

Por mucho tiempo, la salud fue definida exclusivamente desde el modelo biomédico como la ausencia de enfermedad, como un bien que había que conservar; pero la definición del concepto ha trascendido, y dejado de concebirse como un estado estático, que se tiene o no se tiene, para comprender que también hay que desarrollarla. La Organización Mundial de la Salud – OMS- considera que “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no meramente la ausencia de dolencias o enfermedad”. Dicha definición coincide mas con el modelo biopsicosocial que ha estado emergiendo hace algún tiempo y que tiene una visión más positiva y pluralista de la salud y la enfermedad.

Ahora bien, al hablar de que la salud hay que desarrollarla, se hace necesario buscar las estrategias para hacerlo; es por ello que se habla de la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, pues ésta debe considerarse como el valor fundamental, como un recurso para la vida diaria, y no como el objetivo de la misma. Lo anterior fundamenta la importancia y la necesidad de los procesos de reeducación y reaprendizaje de la población, para fortalecer la autonomía y el control sobre su propia salud, pues la promoción de la misma (potenciarla al máximo) no es sólo responsabilidad del sector sanitario a través del Estado, sino que va más allá de los estilos de vida sanos[1], y por tanto es corresponsabilidad de cada persona. 


Entonces, ¿Que son los estilos de vida?, ¿Qué es eso de las conductas poco saludables?, ¿Es que hay conductas saludables? ¿Pueden curar las enfermedades? ¿Cómo se cambia un estilo de vida, y cambiarlo a qué? Preguntas como ésta son las que cualquier persona se haría en primera instancia, y son las que se desarrollarán a continuación para entender mejor cómo nosotros debemos hacernos responsables de nuestra salud y bienestar.


 “El término estilo de vida se utiliza para designar la manera general de vivir, basada en la interacción entre las condiciones de vida, en su sentido más amplio, y las pautas individuales de conducta, determinadas por factores socioculturales y características personales. Los estilos de vida de un grupo social comprenden una serie de pautas de conducta determinadas socialmente y de interpretaciones de situaciones sociales. Estas pautas son desarrolladas y utilizadas por la comunidad como mecanismo para afrontar los problemas de la vida. Así, el estilo de vida de una persona está compuesto por sus reacciones habituales y por las pautas de conducta que ha desarrollado durante sus procesos de socialización. Estas pautas se aprenden en la relación con los padres, compañeros, amigos y hermanos, o por la influencia de la escuela, los medios de comunicación, etc. Dichas pautas de comportamiento son interpretadas y puestas a prueba continuamente en las diversas situaciones sociales y, por tanto, no son fijas, sino que ESTÁN SUJETAS A MODIFICACIONES.” [2]
 
Según McAlister (1981), las conductas saludables son “aquellas acciones realizadas por un sujeto que influyen en la probabilidad de obtener consecuencias físicas y filológicas inmediatas y a largo plazo y que repercuten en su bienestar físico y en su longevidad”[3]. Algunas de estas conductas son: practicar ejercicio físico, ejercicios de relajación, mantener una nutrición adecuada, adoptar comportamientos de seguridad, adherirse a los tratamientos terapéuticos, evitar el consumo de drogas y alcohol, tener sexo seguro, minimizar las emociones negativas, entre otros. Pero, ¿cómo se traduce esto en los hábitos aceptados culturalmente y los que normalmente mantenemos al interior de la familia? Sin duda, practicar hábitos saludables redundará en el mejoramiento de la calidad de vida, más para que esto sea posible, debe tenerse en cuenta el contexto de las comunidades y emprender procesos de reaprendizaje que contribuirán a la modificación de los hábitos poco saludables.

Lo anterior, sustenta el interés de MANDAARA por mejorar los estilos de vida de las personas -de forma individual y colectiva- para que sean más saludables y que contribuyan a mejorar su calidad de vida –complementado con los tratamientos médicos-, y estas conductas empiezan a ser replicables de acuerdo al contexto y necesidades, generando efectos positivos a largo plazo en cuanto a un mayor bienestar, disminución de enfermedades por la misma capacidad de identificar mecanismos para prevenirlas, mejorando la salud mental  (al desarrollar habilidades sociales, fortalecer la autoestima, cambiar ideas irracionales, fortalecer el trabajo en equipo, promocionar la garantía de los derechos, propiciar espacios de participación, entre otros).

De ahí que a nivel institucional -como en colegios, empresas- se desarrollen programas con metodologías participativas orientadas conceptual y metodológicamente a diferentes grupos poblacionales (padres, madres, estudiantes jóvenes y niños, docentes, directivos, empleados, contratistas, de acuerdo al contexto), hacia el desarrollo de estrategias y fortalecimiento de competencias, que posibilitarán cambios más efectivos en los hábitos (pensamientos, sentimientos y comportamientos) que favorecerán el mejoramiento de la calidad de vida de estas personas.

Para mayor información acerca de los servicios de MANDAARA a nivel institucional, contáctenos y diseñaremos una estrategia de acuerdo a sus necesidades.



DRA. DORA INÉS VIVANCO JULIO
Administradora en Salud Mandaara IPS
Psicóloga
Aspirante a Mag. Políticas Públicas



[1] Organización Mundial de la Salud OMS. Carta de Ottawa de Promoción de la Salud. Ottawa: OMS; 1986.
[2] http://www.comtf.es/cursos/EPS/EPS%202004%20Presentacion. ppt.
[3] OBLITAS, Luis A. psicología de la salud y calidad de vida. México: Thomson. 2004. Pág. 89.